BIENVENIDOS A MI BLOG, ¡ESPERO QUE LO DISFRUTEN! – NATI 🙂


Entradas

Para leer de corrido

  • Boca arriba

    Boca arriba

    no es noche la negrura
    tras las patas del somier

    yo, conocedora de causa
    de todas las oscuridades,
    traspaso los cuarenta pisos
    como presa indultada
    un segundo demasiado tarde

    ¡qué liviano era el cuerpo!

    allá flota, maravilla, mientras caigo
    cuarenta nidos de algodón egipcio
    sin olor a tu niñez
    ni ronquidos de marido

    NATALIA DOÑATE

  • Vecinitos

    Vecinitos

    Malgastás metafísica
    en rellenar los agujeros;
    ni que el emmental buscara excusas
    para oler a queso.

    Y ladeás la cabeza
    entre fastidio y compromiso
    cuando te saludan por la calle
    los niños del vecino:
    —¡Hola, hola!—
    aunque te sepan incapaz
    de hablar su idioma:

    ¡Mirá cómo estamos vivos!

    Pero hacé un esfuerzo, te lo pido,
    agitá esos brazos
    al son del «¡Hola, hola!»
    para que ellos, que aún llevan en el alma
    esa sombra de la nada,
    te crean converso
    y se alejen aliviados,
    comentando por lo bajo:

    ¡Acá uno que respira!

    NATALIA DOÑATE

  • Gaona al 500

    Gaona al 500

    El camino es una hilera de pinos
    cuyo aroma, traslocado,
    revive al liquidámbar vecino,
    hoy doblegado a coral.

    De piedra Mar del Plata
    brillaba mi primera casa.
    ¡Berberechos, a la arena!
    pensé ante las palmas poceadas.

    Tras la ventana enrejada
    se invirtieron los sillones
    (aunque todavía de seda);
    sus apoyabrazos ajados
    dispuestos a ser montados;
    una mesa ratona y robusta
    vestía la vajilla cara;
    y el coral, en su base barnizada,
    la chimenea coronaba.

    Ni invitados, ni anfitriones.

    Humeaba una vela soplada
    frente al espejo mural.

    NATALIA DOÑATE

  • Prisión domiciliaria

    quemé un budín de naranja
    para evitar que supiera a nada

    abriré, moscas mías, las ventanas
    así encuentran otro hogar:
    un sol que traspase las hojas
    melodías mutantes
    el mar en el lavarropas

    NATALIA DOÑATE

  • Postimagen

    Postimagen

    Funesta la luz que persiste
    tras los párpados cerrados
    y mancilla la noche estrellada
    aflojando, una a una,
    todas las bombillas.

    NATALIA DOÑATE

  • Buenas noticias

    Buenas noticias

    Hoy el Noti Irma conmemora:
    caballitos de palo de escoba,
    aquel manzano que ya no floreció
    y el casco de papel maché
    de una Victoria alada
    que, botín en mano, exclamaba:
    “¡acá los traje!”, y me salvaba
    de la maestra malvada.

    Huesos de pajarito,
    chiflada, como el amor,
    no hay peca indeleble
    que oxide sus detectores
    de apendicitis y fiebre.

    Pero no le va la nostalgia,
    ni las velas, ni las flores
    (¿quizás un tema de Elvis?)

    «And I guess I never told you
    I’m so happy that you’re mine.
    You were always on my mind
    You were always on my mind…»

    A mamá, feliz cumple, ¡te quiero!

    NATALIA DOÑATE


  • Pelusa

    Pelusa

    caen y flotan
    libres, los versos
    del poema que deforma
    todas las cajas

    NATALIA DOÑATE

  • 5 de mayo

    5 de mayo

    Mañana pacata
    de pulmones secos
    de lluvia, de viento
    y un cerebro de denim
    que raya los colores
    con su irrefutable
    “¿para qué?”

    NATALIA DOÑATE