Funesta la luz que persiste
tras los párpados cerrados
y mancilla la noche estrellada
aflojando, una a una,
todas las bombillas.
NATALIA DOÑATE

Funesta la luz que persiste
tras los párpados cerrados
y mancilla la noche estrellada
aflojando, una a una,
todas las bombillas.
NATALIA DOÑATE
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La gente adora esa luz (notan) funesta…
Se ve que no tienen nieve visual jeje
algunas luces no son bien recibidas, ¿verdad? la oscuridad, a veces, puede ser un consuelo.
Así es. Luz como saber cosas que no queremos, si nos ponemos abstractos, o luz real (que sería mi caso, que estoy siempre un poco cegada – visual snow)
¿La luz del insomnio, tal vez? Buen comienzo de semana Nati.-
Igualmente, Jorge, gracias por pasar! En mi caso es luz literal pero cada cual puede elegir su «luz mala» 😉