agua para lo vivo
y miel para las hormigas
que buscaron asilo
en cocina enemiga
las flores de papel mojado
protestan, sin soltarse
del tóxico laurel que anida
en el marco de una ventana
de marzo a marzo
tengo los ojos del abuelo
para mirar con dulzura
a todo lo que es sencillo
y juntos señalamos
una casilla ermitaña
con el candor de quien ya ha dado
la vuelta entera
él, el más vivo entre los vivos
hoy, ladrillo
de lo infinito
NATALIA DOÑATE








