no es noche la negrura
tras las patas del somier
yo, conocedora de causa
de todas las oscuridades,
traspaso los cuarenta pisos
como presa indultada
un segundo demasiado tarde
¡qué liviano era el cuerpo!
allá flota, maravilla, mientras caigo
cuarenta nidos de algodón egipcio
sin olor a tu niñez
ni ronquidos de marido
NATALIA DOÑATE
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A menudo tengo la ocasión de dormir en un piso 43. El resto, son los delirios de una persona que sufre de vértigo y teme cerrar los ojos por la noche (esta persona) 😒


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