Quise ser productiva y terminé producto en una vitrina opaca en una calle de mala muerte. La casa está infestada de moscas; lo sé por Juanito. El día en que me fui, olvidé cerrar la puerta y él aún no alcanzaba la traba. Ahora que lo hace —y también el teléfono de la cocina— se niega fumigarlas, pues conservan en sus alas las partituras de cientos de canciones de cuna.
—Dame un minuto —le dije hace diez años.
Y sus ojos color miel se negaron a seguirme.
—Las fotografías te roban el alma —murmuró con inusitada dicción.
Entonces comprendí, no sin cierta desazón, que ya era tarde.
Para Jorge, que ya soportó demasiada poesía 😄
NATALIA DOÑATE


Juanito se educó con animaciones japonesas.
¡Cómo no ibas a salir escritora con semejante sensibilidad! ¡Gracias Nati por tu generosa interacción! ¡Ah, y vaya casualidad: llegué antes del domingo!
Es lo menos que puedo hacer!! Vos llegaste antes del domingo, y yo duré despierta después de las 23. Mañana llueve jaja
¡Qué tengas un descanso inspirador/reparador!
Es un fragmento que invita a reflexionar sobre el paso del tiempo, las pérdidas y lo que permanece en la memoria. Gracias por este pedacito de poesía cruda y sincera. Se siente como un abrazo que aprieta justo donde más falta (y donde más duele). 🤗👏🌼🫂
Gracias por pasar, me alegra que te haya gustado!! 🙂