BIENVENIDOS A MI BLOG, ¡ESPERO QUE LO DISFRUTEN! – NATI 🙂


Carne de cañón

Un martes llegué a casa infestada de tristezas que no eran mías. El origen de la primera no es un gran misterio; se acopló a mi espalda cuando una frenada inesperada me empujó a los brazos del parante del colectivo. Su dueño, apenas una nuca en un mar de semejantes, bajó en esa parada sin mirar atrás. A la segunda, en cambio, la descubrí en la puerta de entrada al momento de limpiarme los zapatos.

“WELCOME” dice el felpudo.

Y se ve que la muy pilla se dio por aludida.

Aunque allí se habría quedado de no ser por Alfie, mi gato tuxedo, que se enroscó sobre ella para su siesta de las seis. Durante dos meses lo tuve suspirando desamor. Lo curé, como corresponde, con dedos de helado, que lamió en sincera penitencia; tan pura y a la vez tan indigna de su especie.

El dolor que me tocó en suerte, por el contrario, es de naturaleza más compleja. Me preocupa que se vuelva crónico, pues no consigo desenredarlo. Quizás opte por raparme. ¿Será incertidumbre por el futuro? ¿Problemas económicos? ¿Acaso un duelo mal llevado? Es tan esquivo, tan abstracto… pero también incisivo, lo que me hace pensar en un vacío existencial. ¡Ojalá me equivoque! Ya tengo demasiado con el que, solita, traje al mundo. Me aterra tanto ese hueco negro, que con gusto lo rellenaría con mi propio cuerpo, si es que con eso fuera a saciar su hambre.

Cada mañana maldigo al desconocido que hoy es libre a costa mía. Lo sueño sobrevolando la ciudad sin rumbo, con la brújula de un propósito. O cayendo sin vértigo, existiendo sin culpa, conectándose a la vida sin Wi-Fi. Motivado, sí, pero no por eso, menos pleno. El día en el que el destino nos vuelva a unir, estaré preparada. Lo reconoceré por su andar sosegado y la sonrisa ocular, que no necesita demostrar ni demostrarse felicidad. Medio como al pasar, le pediré ayuda con una dirección:

―Disculpe, señor. El presente, ¿es por acá?

―Vas bien ―me dirá con autosuficiencia. Aunque de sobra sepa que, para el mortal promedio, el aquí y el ahora no son más que un espejismo. Lo recordará al cabo de unas pocas cuadras, cuando una creciente picazón en el hombro le haga saber que, junto con la palmada de agradecimiento, le endilgué una sorpresita.

NATALIA DOÑATE


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5 Comments
beauseant

Hay dolores que son como una herida que ha curado pero que no podemos dejar de rascarnos. ¿El presente?, no existe, lo vamos haciendo con las cosas que decidimos, y las que nos encontramos en la puerta de casa…

Natalia Doñate

Hermosas palabras, gracias por compartir!

secretlyed2d5cf829

De entrada me gusta la primera oración. No es mi intención debatir con otros comentaristas, en todo caso, los complemento y digo: que no solo no existe el presente, sino, que no existe la realidad y me atrevo a decir como muchos locos y arriesgados ¿Si no somos el sueño de alguien que nos sueña?. A la manera de Calderón de la Barca, creo humildemente «Que la Vida es Sueño».-

Jorge de Godos.-

Hola Jorge! Qué bueno que pudiste entrar! Nos estamos poniendo filosóficos. Recuerdo algunos versos de la Vida es Sueño, se ve que hay ciertos temas que a los humanos nos tocan de una manera especial. Es tan efímera nuestra vida, que bien podría ser sueño, o realidad, y aún así, no podemos hacer más que atravesarla. Buena semana y gracias por pasar!

secretlyed2d5cf829

Contento de estar de vuelta por acá. Te deseo un feliz comienzo de semana.-

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