Princesa de un cuartito de chapa,
ratón de biblioteca.
Musa,
de sonetos triunfantes
que adornaron mi frente,
cual laureles de jardín.
Yo, victoria desalada,
en caparazón de tortuga,
juro cosechar tus yerbajos
como a fresas maduras.
¡Ay, la terquedad del amor!
No éramos nadie:
abuelo y nieta,
jugando paleta,
explorando lugares comunes
entre dunas berretas.
Dos moléculas de alegría,
colisionando en láctea vía,
fracasos literarios,
tan marginales que,
vistos en la lejanía,
cualquiera diría
que éramos uno.
NATALIA DOÑATE


Ayy Natalia! cómo es bella tu singular manera de expresar!
Gracias!! Qué bueno que te guste, sos muy amable 🙂
❤️
me alegra leer sobre familias felices, así puedo imaginar como sería haber tenido una…
Lo siento! Ninguna es 100% feliz, pero no me puedo quejar.
Descubrir y aprender juntos, un regalo para toda la vida a través de cada instante.
Hay gente que también es regalo. Gracias por pasar!
Muy bueno. «Sonetos triunfantes» es tremendo hallazgo, salute!
Gracias, Damián! 🙂
¡Qué linda forma de escribir-des cribir!
Gracias!!! 😊