Hoy, domingo, dormimos de más.
Lo olvidado y lo indecible pujan por salir del cajón de las fotografías. Lloran a los gritos, negocian sin cartas, fingen roncar. Nadie los socorre. Ante el horizonte plateado del lunes, las hormigas de las piernas se inquietan. Nos acalambramos, giramos, pataleamos. Juntos descendemos a las profundidades del somier, donde habitan los resortes que pretenden devorarnos.
Cierro los ojos y dejo que tu aliento me empañe el pecho, mientras los hongos forman constelaciones en las paredes. La falta de oxígeno me regala los sueños más vívidos. Para vos, en cambio, todo es negrura.
Duerme, corazón mío, envuelto en mis hilos de seda. Ojalá nos reencontremos, al otro lado del hastío, en las pupilas fijas de algún carancho.
NATALIA DOÑATE


por más que dos personas duerman juntas, nunca sueñan al unisono. Los sueños de una de ellas pueden ser pesadillas para la otra….
Totalmente! Gracias por pasar y buen domingo
La imagen de un sueño inquieto. Enhorabuena por esas palabras.
Gracias, Joiel 🙂
Justo ayer, le dediqué un piropo anónimo a una persona que no conozco personalmente, solo por whatsapp y en el mismo aludía a los sueños. Mi humilde comentario dominguero.
Después lo volví a leer y se me ocurrió que podría se el principio de un cuento, buena noticia para mí que hace 11 años que no me sale una oración.
Piropo y cuento, dos por uno!! De seguro podrías escribir muchísimo más que una oración, pero con una se empieza… enhorabuena a la inspiración, y también a la musa que la trajo
«Ojalá nos reencontremos» y haya algo mejor que el hastío.
🙂
Sueños dispares e inquietos de personas cercanas. Una vez leí que se llama síndrome de piernas inquietas y produce en las extremidades, calambres y hormigueos. Pero hay algo peor que una pesadilla y es que tu compañero/a de cama ronque como un poseso. Comprobado 😉 un abrazo
Jaja es terrible lo de los ronquidos!! Tengo un par de tips, pero hay días en los que mejor tener un colchón extra en otro cuarto y chauuuu