Para Ángel
Te ofrezco mis dedos para que cuentes
melodías curadas por el tiempo,
carabelas viejas que piden viento
de rimas, de vírgenes horizontes.
Nuestro mundo baila al compás del once,
entre cuartetos, tercetos y risas.
Tu biblioteca rechaza las prisas,
sostiene sueños en patas de bronce.
Giro el timón y te veo en la volta
tu viaje en estos mares, ya cumplido.
Por mi asonancia torpe quedo absorta.
En tus rodillas aprendí de versos
sazonados con tierras américas
y hoy te pienso en sílabas métricas.
NATALIA DOÑATE


Muy linda poesía.He contado las sílabas de los versos con mis dedos😊
Jiji gracias, Patricia! Se ve que así se cuentan 🥰
Genial…no tienes límites, piba
dale para adelante. miguel
Gracias, tío!!! 🙂
Sigo contando las sílabas con mis dedos cuando escribo… Hoy, no me ha hecho falta, he «sentido» tu soneto y he participado de tu sentimiento. Muy bonito!
Qué lindo, María, gracias 🙂
el amor se hace presente ….qué hermosa manera
Gracias, Mara!! 🥰
«Se ve rimando, rimando», diría Violeta Parra…
😄