Silencio no es vacío;
es resolución.
Sonríen los espejos
con dientes de mate,
de perruna devoción,
las manos como balde
de un aljibe insondable.
Pero ¡no te agobies!
Tengo el alma calibrada,
cual fusil de precisión.
Sólo doy lo que me sobra
—llamémosle limosna—
aunque te parezca un montón.
NATALIA DOÑATE


La verdad que si… es mucho.
🙂
No hay peor que nos impongan lo que debemos entregar como si fuesen impuestos… a veces es complicado negarse, ¿verdad?
Quizás lo fue, en mi caso, hace mucho tiempo… hoy en día hago lo que quiero 🤭. Gracias por pasar
¡Gracias por darnos la posibilidad de leerte, buen comienzo de semana Natalia!
Gracias a vos, Jorge, hay más gente escribiendo que leyendo, así que sos muy apreciado en este espacio. Que tengas una linda semana.
Qué bonito!!